6. Esta forma de vivir suele ser el resultado de la codicia o de un deseo que se convierte en la norma de habitar. Dicen que los anuncios publicitarios funcionan por un mecanismo ´que técnicamente se denomina la metonimia del deseo. Esto es, se quiere el producto que anuncian y lo que está al lado. Profetas como Isaías critican a aquellos que juntan casa con casa, campo con campo (Is 5,11-17). Es decir, no les basta con lo que tienen, sino que quieren más: tu casa y la de al lado. El proyecto latifundista es, por eso, una forma violenta de habitar. Ya que, haciendo así, estos ricos son los únicos con derecho a residencia, pues en Israel la posesión de la tierra estaba conectada a la bendición de Abrahán.