6. - 2. Nacemos en el espacio público, pero no solo En el apartado anterior se han desarrollado suficientemente las bases de una teología sobre el hábitat que arraigan en el misterio de la Encarnación, entendido no como un momento puntual, sino como una forma de venir y de pasar por el mundo que tiene que ver con la comprensión que el mismo Dios tiene de sí. Desvincular las acciones de Jesús de esto es no entender la salvación. Así con la cita del cuarto canto de Isaías, Mateo sugiere que el que cura es un siervo y lo puede hacer porque carga con su dolor (Mt 8,17). Esto es, la transformación del sufrimiento no es una acción traumatúrgica producida por una varia mágica, sino que está íntimamente relacionada con la muerte de Jesús. El sana porque carga, porque muere como un siervo entregándose por amor. Lo que en definitiva cura es la relación, la “aproximación”.