4. Mateo profundiza también en lo que significa esta solidaridad y al final del primer ciclo de tres curaciones cita el pasaje del cuarto canto del siervo de Isaías (Mt 8,17). Lo que en definitiva cura es que Jesús cargue con el dolor. O o que es lo mismo, cura su solidaridad, cura la relación. En esta misma línea va la parábola del samaritano (Lc 10 25-37). Es decir, lo que salva aquel hombre caído no son solo las acciones que este realiza sobre él sino el hecho de que se hizo prójimo, hermano. No en vano Jesús cambia muy inteligentemente la pregunta que inicialmente se le lanza: “¿Quién es mi prójimo?”, y la devuelve reformulada: “¿Quién se hizo prójimo?”.