2. Los estudios sobre el tema salarial en el siglo XIX y el poder adquisitivo de un trabajador medio en el periodo que nos ocupa es una cuestión compleja debido a que la remuneración no era igual para el hombre que para la mujer, también porque a veces se sufragaba en especias, y, además, los trabajos no eran fijos, sino que se pagaban por jornal y sin necesidad de realizar un contrato. Esto pone el problema de la discontinuidad salarial, que impide calcular el estipendio mínimo de un trabajador del siglo XIX. Además, el tema laboral no estaba tan controlado como en la actualidad por el Estado y era un campo que se prestaba a muchas injusticias. Las jornadas eran muy largas y las pagas mínimas. El índice de población infantil y femenina que trabajaba era alto, y como resultaba deshonroso para la mujer tener que trabajar, en los censos aparecían como dedicadas a sus labores. Este hecho obstaculiza que sepamos realmente el número bruto de población femenina obrera.