1. 2) ¿Niñas pobres o provenientes de familias acomodadas? Con relación a las niñas de las escuelas, en los dos documentos que aparecen –sea el de la junta y posterior contrato en Villarreal, que en petición cursada por el ayuntamiento de Vinaroz- no se ofrece ningún tipo de calificativo del que podamos inferir su clase social. El único dato que tenemos es que en Villarreal esta enseñanza pública era retributiva y, por tanto, las niñas que acuden deben costeársela. Lo recaudado servía a la junta para sufragar los honorarios de las hermanas maestras y el mantenimiento del local. Así, de hecho, lo prevé la ley Moyano sobre educación promulgada en 1857. La financiación de la escuela primera corría a cargo de los ayuntamientos. Aunque era obligatoria únicamente era gratuita para quien no podía costeársela. Los demás alumnos tenían que entregar una bonificación establecida por el municipio para sufragar los gastos del colegio y la retribución del profesor. – En este sentido, habría que desmitificar quiénes eran los destinatarios de la educación pública. De hecho, los estudios realizados sobre el tema piensan que eran niños y niñas de clase media. Aunque de iure la primera era obligatoria, de facto muchos no fueron a la escuela. La razón para ausentarse ni siquiera dependía del carácter gratuito de la enseñanza básica para familias insolventes, sino de que estos muchachos tenían que trabajar. Muchas familias españolas no se sostenían económicamente y vivían en una precariedad extrema. Los niños y niñas contribuían forzosamente con el trabajo a su sostenimiento, tal como demuestran las altas tasas de trabajo infantil.