11/4/26

3. "La guerra divide, la esperanza une" Tras el rezo de los Misterios Gloriosos, intercalado con meditaciones de los Padres de la Iglesia, León XIV pronunció una oración que expresaba esa fe que, a través de los labios de Jesús, «mueve montañas». Agradeció a los fieles presentes, acogidos por la columnata de Bernini en Roma, y a quienes se unieron espiritualmente desde muchos otros lugares del mundo. La guerra divide, la esperanza une. La prepotencia pisotea, el amor levanta. La idolatría ciega, el Dios vivo ilumina. Basta un poco de fe, una pizca de fe, queridos hermanos, para afrontar juntos, como humanidad y con humanidad, esta hora dramática de la historia."Nada puede atarnos a un destino que ya está escrito." - "Orar, no es un «refugio» para escapar de las responsabilidades, ni un «anestésico» para huir del «dolor que tanta injusticia desata». Más bien, es la «respuesta a la muerte» que nos invita a alzar la mirada y levantarnos de entre los escombros. Nada puede encerrarnos en un destino ya escrito, ni siquiera en este mundo en el que las tumbas parecen no ser suficientes, porque se sigue crucificando, aniquilando la vida, sin derecho y sin piedad.