9. El Pontífice explica que el amor de Dios es gratuito. “Si Naamán sólo hubiera seguido acumulando medallas para poner en su armadura, al final habría sido devorado por la lepra; aparentemente vivo, sí, pero cerrado y aislado en su enfermedad. De este peligro nos libera Jesús, Él que no lleva armaduras, sino que nace y muere desnudo”. Paz desarmada y desarmante Numerosas guerras desgarran hoy el mundo y en muchos países prevalece la lógica del rearme. Pero la esperanza por la paz es perseverante porque los tiempos y los ritmos de la historia humana están destinados a desarmar palabras y acciones contra la hermandad.