7. Se caracterizan por el negacionismo de la discriminación y la violencia contra las mujeres, del cambio climático,. así como por la falta de condena del franquismo, la defensa del ultraliberalismo, de la familia patriarcal, de la identidad nacional excluyente y de la dialéctica amigo-enemigo en las relaciones internacionales y en la política nacional. Sus discursos, que con frecuencia desembocan en prácticas violentas, están muy lejos de los valores del cristianismo originario como la opción por las personas y los colectivos más vulnerables de la sociedad, el perdón, el amor incluso a los enemigos y la renuncia a la venganza. – DIOS ES AMOR