19/1/26

5. El término surgió durante el curso que dicté en agosto de 2019 en la Pontificia Universidad Católica de Paraná en la ciudad brasileña de Curitiba sobre “Teologías del Sur”. Un alumno pidió la palabra y dijo: “En la Iglesia nos prohíben hablar de política y Bolsonaro no hace más que hablar de teología”. Yo le pregunté: “Ah, ¿pero Bolsonaro es teólogo?". “No -respondió-, pero se pasa el día hablando de Dios, refiriéndose a él en sus discursos políticos, citando textos de la Biblia y pidiendo la bendición de los pastores evangélicos fundamentalistas de las megaiglesias brasileñas”. Mi respuesta espontánea: “Entonces podemos definir a Bolsonaro como el predicador y el teólogo del cristoneofascismo”. La clase prorrumpió en un prolongado y sonoro aplauso, lo que suponía la ratificación y el buen empleo de la palabra. – DIOS ES AMOR