2. LA MANIFESTACIÓN DE DIOS ES EL INICIO DE LA ESPERANZA - En su homilía, el Pontífice destacó la “grandísima alegría de los magos al ver la estrella, pero también la turbación experimentada por Herodes y por toda Jerusalén ante su búsqueda”. Cada vez que se trata de las manifestaciones de Dios, recordó el Papa, la Sagrada Escritura no esconde este tipo de contrastes: alegría y turbación, resistencia y obediencia, miedo y deseo. - “Celebramos hoy la Epifanía del Señor, conscientes de que ante su presencia nada sigue como antes. Este es el comienzo de la esperanza. Dios se revela, y nada puede permanecer estático. Se termina un cierto tipo de tranquilidad, la que hace repetir a los melancólicos: «No hay nada nuevo bajo el sol» (Qo 1,9). Empieza algo de lo que dependen el presente y el futuro, como anuncia el Profeta: «¡Levántate, resplandece, porque llega tu luz y la gloria del Señor brilla sobre ti!» (Is 60,1)”.