2. EL PODER DE JESÚS CONFIRMA LA AUTORIDAD DE SU ENSEÑANZA. ÉL NO PROMUNCIA SOLO PALABRAS, SINO QUE ACTÚA. - "En la ciudad de Cafarnaún, el sábado entra Jesús en la sinagoga a enseñar; estaban asombrados de su enseñanza, porque les enseñaba con autoridad y no como los escribas. "