7/1/26

10. Hoy Cristo comienza la serie de sus signos celestiales al convertir el agua en vino. Más tarde, el agua se convertirá en el sacramento de su sangre, con lo que Cristo dará, a los que beban del vaso de su cuerpo, la auténtica bebida, dando así cumplimiento a las palabras del salmista: Y mi copa rebosa. AQUEL QUE QUISO NACER PARA NOSOTROS NO QUISO SER IGNORADO POR NOSOTROS