6/8/26

HONOR Y MAJESTAD LO PRECEDEN - (Rm 8, 16-17) El mismo Espíritu se une a nosotros para testificar que somos hijos de Dios; y, si somos hijos, también somos herederos: herederos de Dios y coherederos de Cristo, si es que padecemos juntamente con Cristo, para ser glorificados juntamente con él.