14/8/26

5. La dignidad de la persona, creada a imagen y semejanza de Dios, es uno de esos principios que resalta el Papa en la encíclica. ¿Qué debemos hacer como cristianos para fortalecer ese valor de la dignidad de la persona? - Vivimos en una época donde muchas veces las personas son reducidas a datos, métricas, productividad, perfiles digitales o capacidad de consumo. Y el Papa León XIV nos recuerda algo esencial: la dignidad humana no depende de la eficiencia, de la utilidad ni del rendimiento. La persona vale por sí misma porque ha sido creada a imagen y semejanza de Dios. Como cristianos, creo que debemos fortalecer espacios profundamente humanos: la familia, la escuela, las comunidades, las parroquias, el encuentro interpersonal, la escucha y el acompañamiento. Francisco hablaba de “tocar la carne del que sufre”. León XIV retoma esa idea de manera muy fuerte. La tecnología jamás puede reemplazar completamente la mirada, el abrazo, la escucha y la presencia. Y aquí también aparece un enorme desafío educativo. Tenemos que enseñar a las nuevas generaciones no solamente a usar inteligencia artificial, sino también a desarrollar aquello que ninguna máquina puede reemplazar plenamente: la conciencia moral, la sensibilidad espiritual, la capacidad de amar, de sufrir con el otro y de construir comunidad. - GENERAR ESPACIOS DE ESCUCHA