3. Es de lamentar que la experiencia mística varias veces se haya reducido a sus fenómenos extraordinarios como el éxtasis, la levitación, las profecías, etc. que solo son ‘accidentales’ y no ‘esenciales’, en términos popularizados por el Peripatético y los escolásticos. La experiencia mística es la mediación para que lo Absoluto y lo Contingente, en todo su conjunto, se encuentren; tengan un cuento con el hombre como epicentro, como protagonista, pues la mística, puesto que está arraigado a un camino de realización cuya cumbre es la unión o comunión con lo Absoluto, está arraigada en la espiritualidad. La corriente dinámica de esta mediación, cristalizada en la historia como encuentro mas abriéndose a la escatología, es la mismísima relacionalidad. - SILENCIO Y LENGUAJE MÍSTICO