14/8/26

3. ¿Cuáles son sus impresiones sobre la Carta Encíclica Magnifica humanitas para la custodia de la persona humana en la era de la inteligencia artificial? - Mis primeras impresiones sobre Magnifica humanitas son profundamente esperanzadoras porque creo que el Papa León XIV logra recuperar de manera extraordinaria el espíritu de Rerum novarum de León XIII y traerlo plenamente al contexto contemporáneo. León XIII, frente al impacto de la revolución industrial, ya advertía cómo el hombre podía ser explotado, reducido a una pieza del sistema productivo o esclavizado en sus derechos fundamentales. Por eso defendió la dignidad del trabajo, la centralidad de la persona y la necesidad de proteger al ser humano frente a transformaciones económicas y tecnológicas que podían deshumanizarlo. Lo que hace León XIV de manera magnífica es retomar esos mismos principios y preguntarse qué sucede hoy, en medio de la revolución digital y de la inteligencia artificial. León XIV vuelve a colocar al ser humano en el centro de toda decisión, de toda estructura y de toda capacidad tecnológica. Antes incluso de hablar de inteligencia artificial, León XIV habla de la persona humana, de su dignidad, de sus derechos, de sus potencialidades y de su condición de ser creado a imagen y semejanza de Dios. Y eso no es menor, porque las referencias específicas a la inteligencia artificial aparecen recién en el último tercio de la encíclica. Primero el Papa nos invita a volver a pensar qué significa ser humano en este tiempo histórico y cómo la Doctrina Social de la Iglesia sigue siendo una herramienta viva para discernir los grandes conflictos de nuestra época. Creo que esa es mi primera gran impresión: la manera profundamente humana, pastoral y actual con la que León XIV vuelve a poner sobre la mesa la centralidad del hombre en un momento de enormes tensiones globales. - GENERAR ESPACIOS DE ESCUCHA