11/7/26

LAS PALABRAS DEL PAPA - Una vida entregada a Dios es una vida feliz, que se renueva cada día en la oración, en los sacramentos y en el encuentro con los hermanos y hermanas que el Señor pone en nuestro camino. En la comunión de los corazones y en la acción solícita hacia quienes tienen necesidad, se renuevan los milagros de la caridad. Por eso, si sentís que Cristo os llama a seguirlo en un camino de especial consagración —como sacerdotes, religiosas, religiosos, catequistas —, no tengáis miedo de seguir sus pasos. Como Él mismo aseguró —y yo también quiero decirlos hoy aquí con fuerza— recibiréis «cien veces más y …] la Vida eterna» (Mt 19,29). (…) Dejémonos entusiasmar por la belleza del amor, seamos testigos del amor que Jesús nos ha dejado y enseñado. Seamos testigos cada día de que amar es hermoso, de que las alegrías más grandes, en todos los ámbitos, provienen de saber dar y de entregarse, especialmente cuando servimos a los más necesitados. La luz de la caridad, cultivada en los hogares y vivida en la fe, puede transformar verdaderamente el mundo, incluso en sus estructuras e instituciones, para que cada persona se sienta respetada y nadie sea olvidado. (Papa León XIV, discurso en el encuentro con los jóvenes y las familias en Bata, 22 de abril de 2026)