14/7/26

HUYERON DESPAVORIDOS - Grande es el Señor y muy digno de alabanza en la ciudad de nuestro Dios, su monte santo, altura hermosa, alegría de toda la tierra. El monte Sión, confín del cielo, ciudad del gran rey; entre sus palacios, Dios descuella como un alcázar. Mirad: los reyes se aliaron para atacarla juntos; pero, al verla, quedaron aterrados y huyeron despavoridos. Allí los agarró un temblor y dolores como de parto; como un viento del desierto, que destroza las naves de Tarsis. SALMO 47