9. Y también para COOPERAR a la salvación de sus prójimos, dilatando el conocimiento y Reino del mismo Jesús por medio de la instrucción y educación en las verdades católicas de las jóvenes que tuviesen a su cuidado, - éxito que será tanto más fecundo y feliz, cuanto más ardiente fuere su celo para imprimir el santo amor y temor filial de Dios, - a cuya gloria deben dirigir todos sus deseos, sacrificio, virtudes y propia vida; - siendo muy dichosas en su muerte de haber conducido un alma al cielo, y de haber consolado al afligido, educado e instruido secundando la misión sobre la tierra de nuestro dulcísimo Redentor.