9. Para Hillesum, la libertad es interioridad (resistir al odio). Para Weil, la libertad es disciplina (resistir al ego). Para Arendt, la libertad es juicio (resistir a la banalidad). En los tres casos, la libertad creativa no florece a pesar de las crisis, sino a causa de ellas. El peligro exterior les obligó a una radicalidad espiritual y existencial que, de haber vivido en tiempos más "cómodos", quizás nunca habrían alcanzado. - HANNAH ARENDTM SIMONE WEIL Y ETTY HILLESUM, PERSPECTIVAS SOBRE LA ORACIÓN