9. La belleza del mundo es un reflejo del infinito. Tiene un carácter social, es como la luz y el aire: tiene que disfrutar toda la gente del pueblo. No es un requisito expreso y diferente para cada uno. Según Antoni Gaudí, la belleza de la Sagrada Familia debe llegar a todo el pueblo. Debe extenderse a todos los ciudadanos, porque la belleza prepara el reinado de la verdad, sirve para introducirla, une en el ritmo armónico de la vida. - EL ARTE Y EL INFINITO