8. En este sentido, Emilia Sebastiá, en la Memoria al XVIII Capítulo General, ponía en relación los votos y el estilo de la vida de las Hermanas de la Consolación con lla cuestión ecológica y, citando al jesuita Bert Daelemans, abría el concepto de castidad, pobreza y obediencia a todos: “para el cristiano ser contemplativo tiene que ver con la obediencia; ser celebrante, con su castidad y amor; y ser cuidadoso, con su pobreza y solidaridad.