7. Escribe María Rosa al alcalde de Tortosa (5 junio 1867): Ilustre Señor, según me manifiesta el depositario de los establecimientos de Beneficencia de esta ciudad, por escrito de esta fecha, es insignificante la cantidad que se ha librado para satisfacer la deuda de los expósitos y Asilo, pues que no tan solo no se han cubierto las que se manifestaron existentes y precisas en el pasado abril, sino que vienen quedándose sin pagar igualmente las corrientes, no pudiéndose hacer ni aun los reparos y gastos más necesarios, por lo que los presupuestos quedaron ligeros, siendo, al contrario, muy pesadas las deudas que hay desatendidas. – Son tres las mensualidades que se deben a las amas de lactancia, y, cuando, el pago anterior, se hicieron insoportables sus quejas, muy justas por la circunstancia de ser de familias pobres, amenazando que, si no se les pagaba en el mes inmediato lo que se les debe, dejarían a sus confiados. – Dejo a su consideración el lance a que estamos expuestas, por lo que me atrevo a pedir a V.S. que, si no puede pagar el trimestre a las amas, se sirva mandar algún dependiente de esa autoridad para los días 8,9 y 10, para que pueda prevenir de algún insulto, pues no puedo permitir que las Hermanas atropelladas de palabra, sin tener por su parte más que un esmerado interés en que se les cubra los atrasos. – Es asimismo de presumir que algún otro acreedor haga la misma petición, viéndome obligada a enviarlos a V.S. para que, enterado de los atrasos de estos establecimientos, sean objeto de su caritativa atención y pueda reclamar de quien corresponda y se pueda regularizar la administración.