5, Lo mismo se podría decir del segundo aspecto abordado en el capítulo IV. Entablar relación es más expuesto que simplemente asear o atender materialmente a una persona. Ciertamente una cosa es compatible con la otra, y la forma de relación tiene que ser a través del servicio. Pero si somos honestos la dimensión apostólica en ocasiones está llena de actividades, pero adolece de relación, que es lo que realmente transforma y consuela y que es lo que también en el fondo nos deja profundamente marcados. Y cuando el dolor se tatúa en la piel comienza la profecía de consolación. Así lo hemos intentado ilustrar con el paradigma del siervo de Yahvé, de cuyas heridas brota curación (cf. Is 53,5).