2. No se trata de la incomodidad causada, sino de su significado. Enfermos, pobres, niños abandonados no son piezas de un tablero de ajedrez a las que mover según y en función de los intereses de la administración pública. El Éxodo hacia la marginalidad que les mete en la “rueca migratoria” de ser trasladados de un lugar a otro, en el fondo, les indica que “no hay sitio para ellos”. Por eso, María Rosa se opone con todas sus fuerzas, protesta, aunque no sea escuchada. Sabemos también del pulso que mantuvo con la administración para que no vendieran el huerto de la Misericordia en el Jesús, ya que era un espacio de desahogo para lo albergados: En otras ocasiones en las que se trataba de vender el magnífico huerto que tiene la Casa para desahogo, cuya privación habría influido en la salud de los asilados, logró impedirlo con sus acertadas gestiones, no obstante que mediaba algún compromiso semioficial. En una de las cuales dirigió a un señor letrado tan incontestables razones en su nutrida y franca defensa, que con gracejo refería un señor noble, que no se habría jamás reunido con su señora si tales cosas le dijeran (S. León).