Si Dios es el Padre del amor y de la misericordia, que siempre permanece con los brazos abiertos para acogernos, ¿por qué Jesús dice que la puerta de la salvación es estrecha? Ciertamente, el Señor no quiere desanimarnos. Sus palabras, más bien, sirven para rechazar la presunción de aquellos que se sienten seguros de su salvación, de aquellos que practican la religión y, por eso, se confían. En realidad, ellos no han comprendido que no basta cumplir actos religiosos si estos no transforman el corazón. OFICIO DE LECTURAS