EN EL ASILO DE TU PRESENCIA LOS ESCONDES - Qué bondad tan grande, Señor, reservas para los que te temen, y concedes a los que a ti se acogen a la vista de todos. En el asilo de tu presencia los escondes de las conjuras humanas; los ocultas en tu tabernáculo, frente a las lenguas pendencieras. Amad al Señor, fieles suyos; el Señor guarda a sus leales, y a los soberbios los paga con creces. SALMO 30