29/6/26

CELEBRAMOS A DOS HERMANOS EN LA FE, Pedro y Pablo, que reconocemos como pilares de la Iglesia y veneramos como patronos de la diócesis y de la ciudad de Roma. (…) La liturgia de esta solemnidad, de hecho, nos hace ver cómo Pedro y Pablo fueron llamados a vivir un único destino, el del martirio, que los asoció definitivamente a Cristo. (…) Sin embargo, esta comunión en la única confesión de la fe no es una conquista pacífica. (Papa Francisco)