9. Vivir en determinados lugares expresa nuestra identidad y es toda una declaración de intenciones cómo queremos habitar y de dónde, con quien hemos venido a estar. Pero además de expresar, la presencia también configura dichos lugares. Esto es, los transforma les da una determinada impronta simplemente por el hecho de vivir. Como sucede actualmente con algunas obras apostólicas cuyas comunidades han cerrado, aunque se siga yendo a trabajar a un determinado colegio u hospital, la población acusa la ausencia de las religiosas. Es decir, no resulta indiferente al vecindario que se viva o no allí. Habitar no es ajeno a la dimensión social y en él se da un movimiento bidireccional, pues el lugar configura la identidad y la presencia e identidad configura también el lugar.