9. Es obvio que los destinatarios de un hospital son los enfermos, pero los calificativos empleados ofrecen un plus de connotación que hace pensar que, a diferencia de lo que sucede hoy, a este lugar no solo se va a curar, sino que se acude allí cuando, estando en esta situación de enfermedad, no se tiene adónde ir. Lo lógico era ser asistido en el hogar. De hecho, las religiosas no requieren ninguna acreditación sanitaria, simplemente atienden a esta humanidad doliente en sus necesidades.