18/6/26

8. RC I,2 lo deja muy claro: el hábitat natural de las religiosas han de ser los establecimientos de los pobres. La Congragación de Hermanas de Nuestra Señora de la Consolación, de hecho, en el espacio público y, paradójicamente, porque las autoridades civiles solicitan su presencia para asistir obras sociales: casas de beneficencia, hospitales y colegios. Sin embargo, en aras de la no simplificación es conveniente que analicemos pormenorizadamente los datos, ya que no todas las obras nacen a petición de las juntas municipales y, por tanto, no son de índole pública sino privada. Es importante que estudiemos no solo el carácter de las mismas, sino también qué condiciones de vida y de hábitat tenían las hermanas.