8. Es cierto que también hubo instigación en el campo sociosanitario. Vale como ejemplo el caso de Vinaroz. Tras expulsar del hospital de manera improcedente a las hermanas, el alcalde tiene que enfrentarse con una población muy descontenta que se amotina contra su decisión, pues el centro queda a merced de asalariados que no trabajan vocacionalmente y la falta de higiene y organización pronto hace mella, hasta el punto de tener que pedir nuevamente a las religiosas que se encarguen de su gestión. Y es que debió resultar complicado a las juntas municipales buscar una alternativa mejor que administrara con acierto, generosidad y desinterés los escasos recursos materiales y de personal, y que a la vez asistiera con delicadeza y tesón a los albergados y estuviera 24 horas pendiente de los enfermos y del establecimiento. Por este motivo, aunque también hubo hostilidad en el ámbito sociosanitario, posiblemente la intención no era la de echar a los consagrados.