5. Además, el número de hermanas que la junta previamente había cifrado en seis asciende hasta siete. Pero tal como se observa en la toma de posesión de sus cargos, ellas van a sustituir a 12 empleados que quedan relevados de sus empleos. Por tanto, es plausible pensar que económicamente es más rentable para el hospital su presencia. Sin embargo, tampoco podemos precipitarnos en formular conclusiones rápidas, pensando que la vida religiosa fue instrumentalizada por el Estado, que vio en ellas una baza para ahorrar. La documentación de la fundación de Burriana y Villarreal muestra que estos dos hospitales estaban a cargo de tan solo una persona respectivamente, y el ayuntamiento prefiere pagar a cuatro religiosas para que se mejora la calidad delos establecimientos. De hecho, la deliberación de la junta de Villarreal consta de tratamiento explícito de esta cuestión, que será más gravosa pero que, a la larga resulta una mejor inversión en pro de la atención de los enfermos y de la gestión de la obra.