3. Me parece de suma trascendencia esta puntualización, ya que no solamente el ejercicio o actividad está orientado hacia una acción social o caritativa a la que las religiosas se trasladan para colaborar, atender o trabajar, sino que además viven en medio de ella. En consecuencia, no solo su “hacer” es social, sino también su forma de habitar, ya que en la mayoría de ocasiones vivirán en establecimientos públicos. En este sentido damos un paso más en la investigación.