10. b) otras iniciativas de fundación o “refundación” – No todas las obras del Instituto de Hermanas de Nuestra Señora de la Consolación surgen a petición de la autoridad civil. La única fundación de índole privada, que parte del mismo obispo de Tortosa, don Benito Villamitjana, y que además es anterior a la Septembrina es el colegio de Mora abierto en 1865. Dado su carácter particular, a esta cuestión le dedicaremos un primer apartado. En el segundo nos centraremos en indagar acerca de las razones que subyacen a ese paso del ámbito público al privado de los colegios de Vinaroz y Tortosa. Motivos que están conectados con las consecuencias de la revolución del 68. De hecho, la actitud de la administración pública cambia con respecto a las religiosas y los contratos buscan romperse o no son respetados y, en algunos casos, la única vía de salida será rescindirlos. Por último, nos detendremos en las tres últimas fundaciones cuya iniciativa parte de maría Rosa. Curtidas por las numerosas hostilidades recibidas, no es casual que se funden tres colegios privados: Castellón (1871), Roquetas (1871) y Benicarló (1876). – Ahora bien, para no trasponer nuestra comprensión de escuela privada al siglo XIX es necesario que expongamos brevemente algunos de los principios de la ley Moyano que se promulga en 1857 y que consta de cuatro secciones: I. Los estudios; II. Los establecimientos; III. El profesorado; IV. El gobierno y la administración pública. Sin duda, el conocimiento de esta ley, junto a las estadísticas sobre educación a partir de la recogida de datos, nos puede ofrecer pistas para comprender mejor el origen y desarrollo de la presencia del carisma de consolar en el ámbito educativo.