7. El lugar reservado a la Virgen María en la obra de la Redención - Por otro lado, el Papa León señaló que, el Concilio nos ha dejado una clara enseñanza sobre el lugar reservado a la Virgen María en la obra de la Redención (cfr Lumen gentium, 60-62). - “Ha recordado que el único Mediador de salvación es Jesucristo y que su Madre Santísima «no oscurece ni disminuye en modo alguno esta mediación única de Cristo, antes bien sirve para demostrar su poder» (LG, 60). Al mismo tiempo, «la Santísima Virgen, predestinada desde toda la eternidad como Madre de Dios juntamente con la encarnación del Verbo, […] cooperó en forma enteramente impar a la obra del Salvador con la obediencia, la fe, la esperanza y la ardiente caridad con el fin de restaurar la vida sobrenatural de las almas. Por eso es nuestra madre en el orden de la gracia» (ibid., 61)”.