15/4/26

EL OBJETO Y EL BENEFICIARIO DEL AMOR DIVINO ES EL MUNDO, ES DECIR, LA HUMANIDAD. Es una palabra que elimina completamente la idea de un Dios lejano y extraño al camino del hombre, y más bien desvela su verdadero rostro: él nos dio a su Hijo por amor, para que fuera el Dios cercano, para hacernos sentir su presencia, para salir a nuestro encuentro y llevarnos en su amor, de modo que toda la vida esté animada por este amor divino. (Benedicto XVI)