6. Ninguno está excluido del amor de Dios - El Santo Padre al tomar la palabra agradeció la alegría de los presos, las palabras de bienvenida y la claridad del los testimonios de tres reclusos, pues corroboran que, aun en las dificultades, la dignidad humana y la esperanza nunca se pierden, como Jesús que arrestado, condenado y llevado a la muerte sin culpa, siempre creyó en la posibilidad “que el amor transforme incluso el corazón más endurecido”. - Hoy estoy aquí para decirles algo muy sencillo: ninguno está excluido del amor de Dios. Cada uno de nosotros, con su historia, sus errores y sus sufrimientos, sigue siendo valioso a los ojos del Señor. Podemos decirlo con certeza, porque Jesús nos ha revelado esto en cada encuentro, en cada gesto y en cada palabra.