4. “Esta certeza no pertenece sólo al pasado. Es una fuerza viva”, expresó el Papa, insistiendo en que la victoria de Cristo sobre la muerte sigue teniendo poder hoy para renovar corazones, reanimar la vida de la Iglesia y volver a encender la alegría del Evangelio en el mundo. - “Es una fuerza viva, capaz de renovar el corazón de las personas, reanimar la vida de la Iglesia y volver a encender en el mundo la alegría del Evangelio.”