11/4/26

LO DICE SAN MATEO, para ver a Dios solo tenemos que ser hombres y mujeres de corazón limpio, 'ellos verán a Dios'. Jesús les reprocha a los discípulos "su incredulidad y dureza de corazón" Un corazón de piedra, frío, que no acepta, ni escucha a los testigos. Un corazón duro que está frío ante todo aquello que muestra la vida, la resurrección, la novedad, la propuesta de algo nuevo. El corazón de aquellos discípulos incrédulos muchas veces se parece al nuestro poniendo pegas a todo lo que se nos propone, a todo aquello que anuncia la presencia de Dios en medio de nuestro mundo. Nos cuesta creer. Queremos más y más evidencias, más y más pruebas. Lo que tenemos que cambiar es la comunidad, dejarle sitio a Él en nuestra vida, aceptar como compañeros a los testigos, buscar la manera de poder aceptar la verdad de una presencia de Dios real en medio de nuestro mundo. Esa manera es la fe, es el compromiso, es la sensibilidad de un corazón que no puede pasar de largo, o indiferente, ante lo que le sucede al hermano. Nuestro cambio, nuestra 'verdadera resurrección', es un cambio profundo y real de nuestro corazón haciendo que sea cercano, sensible y comprometido con el prójimo. Testigos, comunidad, respuesta, fe, presencia real del Señor en nuestra vida... y todo para el envío, para el anuncio. La misión también forma parte también de la Pascua, de la resurrección. #BNdiaria.