29/4/26

EL VERDADERO REMEDIO PARA LAS HERIDAS DE LA HUMANIDAD —sea los materiales, como el hambre y las injusticias, sea las psicológicas y morales, causadas por un falso bienestar— es una regla de vida basada en el amor fraterno, que tiene su manantial en el amor de Dios. (Benedicto XVI)