11/4/26

9. "Al servicio de la reconciliación y la paz" Para subrayar la universalidad de la paz, en la sucesión de los Misterios Gloriosos, fieles de los cinco continentes encienden velas, tomando la llama de la Lámpara de la Paz de Asís. La oración termina entonces, pero no el compromiso con la oración, que León XIV nos invita a renovar en el camino de regreso a casa. La Iglesia es un gran pueblo al servicio de la reconciliación y de la paz, que avanza sin vacilar, aun cuando el rechazo de la lógica bélica puede costarle incomprensión y desprecio. Ella anuncia el Evangelio de la paz y educa a obedecer a Dios antes que a los hombres, especialmente cuando se trata de la dignidad infinita de otros seres humanos, puesta en peligro por las continuas violaciones del derecho internacional.