6. ONU y Board of Peace - “La diplomacia – explica el cardenal – es el arte de lo posible y no puede nunca actuar por esquemas preconstituidos, impuestos desde arriba, o sobre la base de doctrinas abstractas”. Hay que partir de la realidad “aunque – a veces – sea espantosa”, hace falta paciencia y tener en cuenta los resultados posibles. Sobre Europa, incapaz de hablar con una sola voz, es necesario “reavivar en los pueblos el sentido de pertenencia europea y, en los liderazgos, la conciencia de la necesidad de acciones comunes sin venir nunca menos a los principios que están en la base de la misma Unión europea”. Respecto a las Naciones Unidas, “la Santa Sede – afirma el purpurado – continúa creyendo en la importancia” de la ONU, “considerando que las organizaciones internacionales son fundamentales para frenar la lógica del más fuerte”. Ciertamente los vetos han limitado su impacto pero es necesario, añade, no “pasar de la fuerza del derecho al derecho de la fuerza”. En cuanto al Board of peace, la Santa Sede aun no habiéndose adherido, “mantiene abierto el diálogo con los países” que forman parte “ya que está dispuesta a hacer lo posible para favorecer la paz y la reconstrucción, en estrecha colaboración con la Iglesia católica en Tierra Santa”. “Considero necesaria – evidencia Parolin – la participación de los organismos internacionales y de los mismos palestinos, porque no es posible decidir el futuro de la Franja ignorando a sus legítimos habitantes que son ciudadanos del Estado de Palestina, una entidad que debe salvaguardarse frente a toda voluntad de anexión, que es contraria a las resoluciones de las Naciones Unidas y a los principios básicos de la justicia”.