4. LA “HERIDA” DE LA GUERRA RUSO UCRANIANA - “Sería necesario un sobresalto de humanidad y de responsabilidad por parte de todos. En cambio – prosigue el cardenal – duele constatar que en muchos casos la única respuesta es la del rearme”. Recordando el auspicio de san Juan Pablo II que soñaba con una Europa unida, Parolin subraya que la historia “ha ido en otra dirección y en lugar de un mundo más libre y solidario hemos visto realizarse un mundo más inestable, sin que se hayan puesto remedios eficaces a las tremendas injusticias que ven a millones de personas sufrir el hambre, la sed, la privación de la mínima asistencia sanitaria y de condiciones de trabajo dignas del hombre”. El pensamiento va a Ucrania, una guerra en el corazón de la Europa cristiana, “una herida” que interpela. “Tengo como la impresión – pone en evidencia el purpurado – de que no se percibe suficientemente la devastación que esta guerra ha provocado en Ucrania, el enorme precio en vidas humanas, la destrucción de las ciudades y de las infraestructuras”.