2. ¡Que quienes empuñan las armas las depongan! ¡Que quienes tienen el poder de desatar guerras elijan la paz! ¡No una paz forjada por la fuerza, sino por el diálogo! ¡No por el deseo de dominar a los demás, sino por el encuentro! El Papa León XIV no grita, no alza la voz; su voz permanece firme mientras pronuncia su mensaje de Pascua “Urbi et Orbi” desde el balcón central de la Basílica Vaticana, durante el cual anuncia una Vigilia de Oración por la Paz en la Basílica de San Pedro el 11 de abril. Sus palabras pesan como el mármol en las conciencias de quienes contaminan el mundo con la lógica y las acciones de la guerra, con la promoción del odio, con la indiferencia hacia quienes sufren y mueren. Aquellos que, como se recitó en el Vía Crucis el Viernes Santo, tendrán que responder ante Dios por sus actos.