2. El Papa León XIV dejó un mensaje claro y necesario: Las diferencias no nos separan, nos enriquecen. - No todos pensamos igual, no todos actuamos igual… y está bien. El reto real es este: aprender a amar incluso cuando no coincidimos. Eso se practica todos los días en casa, en la calle, en el trabajo. Son oportunidades de santidad. (Vuelo Argelia - Camerún)