15. Nada justifica seguir con las gafas del rencor y el enfado puestas. Sabemos que perdonas no es compartir las maneras de hacer ni los actos del que ha provocado la ofensa; tampoco es restablecer la relación tal y como existía antes, si no lo deseo, pero no he de esperar a que el otro cambie. - LA APUESTA POR LA ALEGRÍA, EL PERDÓN Y LA BENDICIÓN