10. EL PELIGRO DE LOS LOBOS: En la Judea de aquel tiempo, ser pastor era un trabajo de alto riesgo. Había lobos, hienas y bandas de ladrones que atacaban de noche. Un "asalariado" (alguien contratado que no amaba a los animales) huiría para salvarse, pero un dueño-pastor estaba dispuesto a morir defendiendo su sustento. Jesús usa esta realidad para anunciar que Su muerte no sería un accidente, sino un acto voluntario de salvación.